Macri post debate: “bronca” con la “agresividad” de Fernández

En el entorno del Presidente analizaron los cruces con el candidato del Frente de Todos: “Alberto dio escenas de kirchnerismo explícito”. Dolores de cintura.

En el macrismo, dicen, hay satisfacción. O al menos alivio, como se tiene después de sacarse de encima un examen muy difícil. Según decían los representantes del oficialismo que acompañaron al Presidente a Santa Fe, y repetían desde la Capital los que lo siguieron por la televisión, Mauricio Macri tuvo una actuación sólida. “Demostró que es el mejor candidato de los seis que estaban en el escenario”, dice a NOTICIAS un alto funcionario nacional.

Lo que es seguro es que el mandatario no se alejó de lo que había planeado en la semana junto a su equipo -en el que estaban, entre otros, Marcos Peña, Hernán Iglesias Ilia, Iván Petrella, a los que se sumaron las visitas esporádicas de Jaime Durán Barba y su socio Santiago Nieto-. La idea en esas prácticas en Olivos se asemejó a lo que se vio en la Universidad Nacional del Litoral: defender su gestión desde los temas que el Gobierno siente que le son favorable en la opinión pública, y evitar los cruces, salvo que lo buscaran. En esos dos objetivos se mantuvo al pie de la letra.

Macri, tranquilo y calmo, esta vez con corbata, a diferencia de su look en el debate del 2015, tuvo un buen pasar en el bloque de Relaciones Internacionales, en el de Derechos Humanos, Diversidad y Género, transpiró en el de Educación y Salud y sufrió el de Economía y Finanzas. La lógica con la que se manejó el Presidente fue intentar dañar al kirchnerismo con los temas que le duelen -corrupción y “la mentira”-, con la esperanza de que Fernández pueda perder votos en octubre -la única manera en que haya ballotage-, y también mostrarse más cerca del voto celeste para arrebatarle el porcentaje a Gómez Centurión.

En el primer bloque se hizo fuerte amparándose en el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que logró su gestión, hecho que incluso el resto de los candidatos no pudieron evitar, aunque intentaron minimizar. Para el segundo, donde los números no lo acompañaban, se vio a un Macri que su platea festejó mucho. Ante los cruces de Alberto Fernández, el Presidente por primera vez se animó a cruzarlo. “Me sorprende que el Frente de Todos hable de corrupción. Y también me sorprende que Alberto Fernández me diga que yo destruí la economía, cuando él hasta hace muy poco dijo más de una vez, que la presidenta Kirchner destruyó la economía. Dijo cosas peores. Dijo que cerró la economía la dejó sin reservas, aumentó la pobreza y la oculto y destruyó la economía. Entonces digamos la verdad”, espetó el Presidente.

En el bloque de los Derechos Humanos también tuvo buenas intervenciones. Fue el primer candidato en traer el tema de la mujer al debate, aunque, debido a su giro “salvemos las dos vidas” que tomó el último tramo de la campaña, no pudo ni quiso sacar pecho por haber habilitado el debate sobre la despenalización del aborto. En la tercera parte del debate, educación y salud, Macri, resistió las críticas de los otros candidatos por las consecuencias de la crisis económica sobre las áreas de este bloque. También aprovechó para volver a chicanear a Fernández. “Ciencia y Tecnología es uno de los presupuestos que más crecieron. Y los invito a ver los proyectos, algunos son espectaculares. El Frente de Todos dice que le interesa la Educación, pero ocultó las mediciones en todos sus gobiernos”, dijo. Y remató: “Ahora me imagino que Kicillof va a poner una narcocapacitación”.

Sin embargo, para el cierre Macri guardó la frase que más rebotó entre su tropa. “Lamentablemente, hemos visto que volvió el dedito acusador, la canchereada. El kirchnerismo no cambió. Por más que se oculte, es más de lo mismo”, dijo Macri, al comparar la postura de Alberto Fernández en el debate con la que tenía CFK en sus discursos cuando era Presidenta. Este mensaje rebotó mucho en el oficialismo.  “Alberto demostró ser soberbio e intolerante”, dice un ex compañero del Newman que lo acompañó a la gestión nacional. “Fernández exhibió la enorme agresividad del kirchnerismo”, coincide uno de los secretarios que lo acompañó hasta Santa Fe.

La conclusión del Presidente fue un mensaje esperanzador para los suyos. “Sabemos que tenemos problemas, pero traer los problemas del pasado no nos va a ayudar. Tenemos otra cultura del poder, hemos modernizado la Argentina. Si pudimos todo eso, ¿cómo no vamos a poder arreglar la economía? Depende de nosotros. Estoy convencido de que podemos. Este octubre histórico nos tiene que encontrar dándola vuelta”.

Desde el oficialismo no se animan a aclarar si la actuación de Macri hoy en el debate puede sumar o restar votos pero, dicen, se sienten satisfechos. El Presidente no se pudo quedar mucho en el escenario: se fue rápido y casi sin saludar, porque le dolía la cintura. El domingo pasado se había lesionado la espalda jugando al fútbol en su quinta Los Abrojos y el dolor lo acompañó toda la semana. Ni siquiera posó para la foto final y también olvidó levantar una lapicera que se le había caído del atril.

 

Fuente: Diario Perfil.